Qué sabe el poeta del mundo, de las fluctuantes mareas que sacan a la arena, de tanto en tanto una caracola dormida
para darle alas y hacerla sentir dueña de los espacios y ecos que todo escucha y atrapa... A esto le llamo torear la plaza y salir en hombros.
Un poema que calza sus alas para volar al infinito.
Que gran poeta eres Bender. El acompañamiento musical calza perfecto para adentrar a las sensaciones
de tu exploración. Te felicito... te vuelvo a felicitar.