Fabián Menassa
Poeta adicto al portal
Decía su vuelo,
una armonía de versos
de rostros de dicha y de sosiego.
En su mano un corazón
latiendo a flor de piel,
refugio planetario,
eterno amanecer
de luna sin palabras.
Rocío en la mejilla
blanca de una bruma
que los sentidos despierta
y los sentimientos abraza.
Decía su vuelo,
una esperanza de vida
que crece en su pupila,
profundo mar cristalino,
entre poemas y besos
un amor de talle épico
en su sonrisa creciente
en su semblante de lino,
en su mirada valiente,
cauce de un rio impaciente
que hacia la cumbre asciende
sembrando luz en el cielo.
Decía su vuelo,
Una pasión por las gentes.
De multitudes,
Sincera, baña los campos más áridos
Florece en desiertos amargos,
Barren, su canto los fuegos
devastadores del silencio,
que ni águila, rayo o cetro
limpiarían con su temperamento.
Dadora universal, sales venciendo,
Oponiendo a indiferencia
Sostenibilidad y conciencia.
Manantial que nace fresco
Admirable en sus sonidos
Retazo que el alma inunda
Y vacíos sueños llena.
una armonía de versos
de rostros de dicha y de sosiego.
En su mano un corazón
latiendo a flor de piel,
refugio planetario,
eterno amanecer
de luna sin palabras.
Rocío en la mejilla
blanca de una bruma
que los sentidos despierta
y los sentimientos abraza.
Decía su vuelo,
una esperanza de vida
que crece en su pupila,
profundo mar cristalino,
entre poemas y besos
un amor de talle épico
en su sonrisa creciente
en su semblante de lino,
en su mirada valiente,
cauce de un rio impaciente
que hacia la cumbre asciende
sembrando luz en el cielo.
Decía su vuelo,
Una pasión por las gentes.
De multitudes,
Sincera, baña los campos más áridos
Florece en desiertos amargos,
Barren, su canto los fuegos
devastadores del silencio,
que ni águila, rayo o cetro
limpiarían con su temperamento.
Dadora universal, sales venciendo,
Oponiendo a indiferencia
Sostenibilidad y conciencia.
Manantial que nace fresco
Admirable en sus sonidos
Retazo que el alma inunda
Y vacíos sueños llena.