BESTIA
Poeta recién llegado
Ella da la victoria
Cansado de buscar la nota armónica,
de conservar la calma por las tardes
viviendo en deficiencia crónica;
recuerdo, que de niño tejía redes
en desvelos esperando otra mañana;
temblores a tiempo derrotan paredes,
observo la girante y propia hazaña
pasiones, ansias y lugares verdes
testigos de una formación de maraña;
hay una alarma, me impide ir más atrás.
Salgo y ella da la victoria,
el mundo si ofrece la mano
¿cómo no amar la gloria,
aun cuando la pasión es en vano?
Concede peticiones al creyente
en el último rincón de una locura justificada;
se alimenta y crece en la tierra adecuada,
la alaban, beben en su fuerte.
Y la vida se actúa
se cuenta, asombra,
se comparte y fluctúa
entre la luz y la sombra;
zozobra de la caída,
impulso sucesivo
del fracaso suicida,
conflicto decisivo
la tarde ya está perdida...
La tierra cuida su fruto
Muere una arcaica deidad
y una nueva está viva para el tacto,
crea la cadena de eternidad
con las bestias mantiene un pacto.
Cansado de buscar la nota armónica,
de conservar la calma por las tardes
viviendo en deficiencia crónica;
recuerdo, que de niño tejía redes
en desvelos esperando otra mañana;
temblores a tiempo derrotan paredes,
observo la girante y propia hazaña
pasiones, ansias y lugares verdes
testigos de una formación de maraña;
hay una alarma, me impide ir más atrás.
Salgo y ella da la victoria,
el mundo si ofrece la mano
¿cómo no amar la gloria,
aun cuando la pasión es en vano?
Concede peticiones al creyente
en el último rincón de una locura justificada;
se alimenta y crece en la tierra adecuada,
la alaban, beben en su fuerte.
Y la vida se actúa
se cuenta, asombra,
se comparte y fluctúa
entre la luz y la sombra;
zozobra de la caída,
impulso sucesivo
del fracaso suicida,
conflicto decisivo
la tarde ya está perdida...
La tierra cuida su fruto
Muere una arcaica deidad
y una nueva está viva para el tacto,
crea la cadena de eternidad
con las bestias mantiene un pacto.
