guerrero verde
Poeta veterano en el portal.
El agua del mar volvió besar sus pies descalzos
borrando una más de sus células,
tratando de hacerla transparente ante el cosmos,
tratando de hacerla nadie en un mundo
donde todos gimen por propia voluntad.
Ha caminado por siglos sin conocer el tiempo.
Ha caminado mientras su mente echó vuelo al viento.
Ha caminado, en el pasado, de la mano de su dios
y aun así se sintió abandonada por su amor.
Perla del Pacífico,
madera del mar Báltico.
Niña del Índico,
anciana del mar muerto;
Naufraga a mis manos
que devoraré tus lamentos
mientras te acurrucas en mis sueños.
El agua la vuelve a tocar y ella sigue,
sigue pariendo esa gran serpiente
que sus pies dibuja zigzagueante.
Siempre cerca y a la vez alejada.
Nunca se moja más de los talones
y es que sabe que el mago del mar
desea ultrajar sus pulmones con soluciones de sal.
Así camina y caminará bajo la nana de las olas,
esperando simplemente desaparecer como lo hace la espuma,
como lo hace la luna,
como lo hizo el hombre que la amó con lujuria.
borrando una más de sus células,
tratando de hacerla transparente ante el cosmos,
tratando de hacerla nadie en un mundo
donde todos gimen por propia voluntad.
Ha caminado por siglos sin conocer el tiempo.
Ha caminado mientras su mente echó vuelo al viento.
Ha caminado, en el pasado, de la mano de su dios
y aun así se sintió abandonada por su amor.
Perla del Pacífico,
madera del mar Báltico.
Niña del Índico,
anciana del mar muerto;
Naufraga a mis manos
que devoraré tus lamentos
mientras te acurrucas en mis sueños.
El agua la vuelve a tocar y ella sigue,
sigue pariendo esa gran serpiente
que sus pies dibuja zigzagueante.
Siempre cerca y a la vez alejada.
Nunca se moja más de los talones
y es que sabe que el mago del mar
desea ultrajar sus pulmones con soluciones de sal.
Así camina y caminará bajo la nana de las olas,
esperando simplemente desaparecer como lo hace la espuma,
como lo hace la luna,
como lo hizo el hombre que la amó con lujuria.