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Ella era un libro en blanco, con sus páginas limpias y puras, ella era un sueño en vida, con muchas páginas aún por escribir.
Ella era tierra fértil, yo el sembrador de la vid... Ella podía germinar alegría, yo en ella quería vivir.
Ella era un libro en blanco para escribir muchas historias de amor, muchas hojas aún vacías ansiosas por mi pluma recibir.
Ella era la luz en mi oscuridad, de mi mano se dejó llevar, inocente y joven doncella yo más hecho por la vida que ella.
Ella era mi libro en blanco, yo su intenso y ferviente escritor: escribía por todo el valle de su espalda y deslizaba mi pluma audazmente hasta donde sus hermosas montañas se dividan en su bendita profundidad.
Porque escribí en su alma pura una vorágine de historias de pasión, amor, locura, desamor, odio y confusión; todas las historias juntas y revueltas remolino desde lo profundo de su corazón.
Ella era un libro puro y limpio aún con inocencia por colorear; pureza de alma blanca, de la que me quiero poder embriagar.
Ojalá y mi locura tenga aún cabida y en la vorágine de su corazón poderla amar...
Ella era un libro en blanco, con sus páginas limpias y puras, ella era un sueño en vida, con muchas páginas aún por escribir.
Ella era tierra fértil, yo el sembrador de la vid... Ella podía germinar alegría, yo en ella quería vivir.
Ella era un libro en blanco para escribir muchas historias de amor, muchas hojas aún vacías ansiosas por mi pluma recibir.
Ella era la luz en mi oscuridad, de mi mano se dejó llevar, inocente y joven doncella yo más hecho por la vida que ella.
Ella era mi libro en blanco, yo su intenso y ferviente escritor: escribía por todo el valle de su espalda y deslizaba mi pluma audazmente hasta donde sus hermosas montañas se dividan en su bendita profundidad.
Porque escribí en su alma pura una vorágine de historias de pasión, amor, locura, desamor, odio y confusión; todas las historias juntas y revueltas remolino desde lo profundo de su corazón.
Ella era un libro puro y limpio aún con inocencia por colorear; pureza de alma blanca, de la que me quiero poder embriagar.
Ojalá y mi locura tenga aún cabida y en la vorágine de su corazón poderla amar...
Pato tiene usted mucho talento. Todos sus poemas son muy bonitos. Siga escribiendo así con ese sentimiento
Ella era un libro en blanco, con sus páginas limpias y puras, ella era un sueño en vida, con muchas páginas aún por escribir.
Ella era tierra fértil, yo el sembrador de la vid... Ella podía germinar alegría, yo en ella quería vivir.
Ella era un libro en blanco para escribir muchas historias de amor, muchas hojas aún vacías ansiosas por mi pluma recibir.
Ella era la luz en mi oscuridad, de mi mano se dejó llevar, inocente y joven doncella yo más hecho por la vida que ella.
Ella era mi libro en blanco, yo su intenso y ferviente escritor: escribía por todo el valle de su espalda y deslizaba mi pluma audazmente hasta donde sus hermosas montañas se dividan en su bendita profundidad.
Porque escribí en su alma pura una vorágine de historias de pasión, amor, locura, desamor, odio y confusión; todas las historias juntas y revueltas remolino desde lo profundo de su corazón.
Ella era un libro puro y limpio aún con inocencia por colorear; pureza de alma blanca, de la que me quiero poder embriagar.
Ojalá y mi locura tenga aún cabida y en la vorágine de su corazón poderla amar...
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Ella era la luz en mi oscuridad, de mi mano se dejó llevar, inocente y joven doncella yo más hecho por la vida que ella.
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Porque escribí en su alma pura una vorágine de historias de pasión, amor, locura, desamor, odio y confusión; todas las historias juntas y revueltas remolino desde lo profundo de su corazón.
Ella era un libro puro y limpio aún con inocencia por colorear; pureza de alma blanca, de la que me quiero poder embriagar.
Ojalá y mi locura tenga aún cabida y en la vorágine de su corazón poderla amar...