Chepeleon Arguello
Poeta veterano en el Portal
Con ese aire de descuido y reservada lengua
se acercó a mí, para cautivarme.
Impensado su primer beso
desnudó mi piel de la frialdad,
transmutando la monotonía
de los silencios que me asfixiaban
y cancelando la desvergonzada rutina
que carcomía agónicamente
lo restos de mi excelso espíritu.
Y lo sé
con la certeza del adicto
que busca pretextos mundanos
para no alejarse del frenesí
que ofrecen la dependencia de sus labios
mientras ella, se aleja
con pasos estudiados de mujer sufrida
porque ella es fría
pero sus besos queman mi soledad.
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