Ella es la melodía que suena en mis canciones

Darío Nervo

Poeta que considera el portal su segunda casa
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Ella es la melodía que suena en mis canciones.

Yo no podría amar de golpe; no puedo desabrochar la camisa de la ansiedad para dejar caer, como un fruto maduro sobre la húmeda tierra de unas piernas, las pasiones. Se requiere clavarse en la mirada, hasta nadar y sumergirse como veinte silencios en ella, tocar con la poesía de las manos la textura de su cuerpo, descifrar sus piernas con la vocación de un amante indómito, rozar cada pliego de su carne, con las palmas abiertas de sensibilidad pues las caricias complementan los sentidos cuando el mundo se entrega en una sola inspiración. Se debe componer una melodía con sus labios sin suponer que el tiempo cae redondo en cada latido, a sabiendas de que la naturaleza junta las almas para amar con misticismo e irrevocablemente sin tener que darle cuentas al momento.
Desenredar la noche de su pelo para que pueda temblar con las mismas palabras que quizá no se deban decir, y descubrirse en medio de un instante en las mismas condiciones de un poeta sometido por un beso sin fondo. (Así como yo, en ésta línea)
Y en medio de las divagaciones y la excitación del pensamiento en el que flota paulatinamente aquello que siento y evito sentir por la susceptibilidad que segrego del alma, me encuentro con ella, mirando todo lo que emigra de mis adentros a través de una mirada casi metálica e ineludible; con su atuendo recortado de versos y su piel apacible e incitadora de poemas, convergiendo , sin una matemática, todos los caminos de su cuerpo a un solo sometimiento. Podría hablar por ella en esta hora, pero le dejo que me dibuje a su manera, en su ombligo de porcelana, pues quien hace las partituras con mis huesos, mis poemas,mis bocetos: son sus dedos, sus manos que bordan una constelación a mi alrededor.
Ella es la melodía que suena en mis canciones.


*Imagen tomada de la red.
 
Última edición:
Wow, Darío...
Me he sumergido en esta maravillosa prosa y he navegado cual sirena entre las olas de tus sensuales versos, es un gran placer haber llegado hasta aquí y disfrutado de tus letras.
Un abrazo.
 
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Ella es la melodía que suena en mis canciones.

Yo no podría amar de golpe; no puedo desabrochar la camisa de la ansiedad para dejar caer, como un fruto maduro sobre la húmeda tierra de unas piernas, las pasiones. Se requiere clavarse en la mirada, hasta nadar y sumergirse como veinte silencios en ella, tocar con la poesía de las manos la textura de su cuerpo, descifrar sus piernas con la vocación de un amante indómito, rozar cada pliego de su carne, con las palmas abiertas de sensibilidad pues las caricias complementan los sentidos cuando el mundo se entrega en una sola inspiración. Se debe componer una melodía con sus labios sin suponer que el tiempo cae redondo en cada latido, a sabiendas de que la naturaleza junta las almas para amar con misticismo e irrevocablemente sin tener que darle cuentas al momento.
Desenredar la noche de su pelo para que pueda temblar con las mismas palabras que quizá no se deban decir, y descubrirse en medio de un instante en las mismas condiciones de un poeta sometido por un beso sin fondo. (Así como yo, en ésta línea)
Y en medio de las divagaciones y la excitación del pensamiento en el que flota paulatinamente aquello que siento y evito sentir por la susceptibilidad que segrego del alma, me encuentro con ella, mirando todo lo que emigra de mis adentros a través de una mirada casi metálica e ineludible; con su atuendo recortado de versos y su piel apacible e incitadora de poemas, convergiendo , sin una matemática, todos los caminos de su cuerpo a un solo sometimiento. Podría hablar por ella en esta hora, pero le dejo que me dibuje a su manera, en su ombligo de porcelana, pues quien hace las partituras con mis huesos, mis poemas,mis bocetos: son sus dedos, sus manos que bordan una constelación a mi alrededor.
Ella es la melodía que suena en mis canciones.



*Imagen tomada de la red.


Wow....que intensidad...Maravillosa tu prosa de amor,que no pare de sonar esa melodía...Es la musa perfecta!!!Mis abrazos poeta.
 
pues quien hace las partituras con mis huesos, mis poemas,mis bocetos
Ufff que hermosura!!! Guitarra y mujer, amor y ternura, delirio y belleza, amor y más amor el que se enreda en las notas de sus magistrales letras. ¡Maravillosa prosa! Un placer disfrutar de su exquisito escrito, Darío Nervo, reciba la más cordial felicitación y saludo.
 
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Ella es la melodía que suena en mis canciones.

Yo no podría amar de golpe; no puedo desabrochar la camisa de la ansiedad para dejar caer, como un fruto maduro sobre la húmeda tierra de unas piernas, las pasiones. Se requiere clavarse en la mirada, hasta nadar y sumergirse como veinte silencios en ella, tocar con la poesía de las manos la textura de su cuerpo, descifrar sus piernas con la vocación de un amante indómito, rozar cada pliego de su carne, con las palmas abiertas de sensibilidad pues las caricias complementan los sentidos cuando el mundo se entrega en una sola inspiración. Se debe componer una melodía con sus labios sin suponer que el tiempo cae redondo en cada latido, a sabiendas de que la naturaleza junta las almas para amar con misticismo e irrevocablemente sin tener que darle cuentas al momento.
Desenredar la noche de su pelo para que pueda temblar con las mismas palabras que quizá no se deban decir, y descubrirse en medio de un instante en las mismas condiciones de un poeta sometido por un beso sin fondo. (Así como yo, en ésta línea)
Y en medio de las divagaciones y la excitación del pensamiento en el que flota paulatinamente aquello que siento y evito sentir por la susceptibilidad que segrego del alma, me encuentro con ella, mirando todo lo que emigra de mis adentros a través de una mirada casi metálica e ineludible; con su atuendo recortado de versos y su piel apacible e incitadora de poemas, convergiendo , sin una matemática, todos los caminos de su cuerpo a un solo sometimiento. Podría hablar por ella en esta hora, pero le dejo que me dibuje a su manera, en su ombligo de porcelana, pues quien hace las partituras con mis huesos, mis poemas,mis bocetos: son sus dedos, sus manos que bordan una constelación a mi alrededor.
Ella es la melodía que suena en mis canciones.


*Imagen tomada de la red.
Bella composicion para contemplar el amor desde espacios
detenidos, degustables y que son fragancia de bellos bocetos
que van dejando como un poso que roba el sentimiento.
poco a poco como las bellas melodias.
extasis en una prosa que es brillante en el juego de
palabras e instituidas sensaciones. felicidades de
luzyabsenta
 
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Ella es la melodía que suena en mis canciones.

Yo no podría amar de golpe; no puedo desabrochar la camisa de la ansiedad para dejar caer, como un fruto maduro sobre la húmeda tierra de unas piernas, las pasiones. Se requiere clavarse en la mirada, hasta nadar y sumergirse como veinte silencios en ella, tocar con la poesía de las manos la textura de su cuerpo, descifrar sus piernas con la vocación de un amante indómito, rozar cada pliego de su carne, con las palmas abiertas de sensibilidad pues las caricias complementan los sentidos cuando el mundo se entrega en una sola inspiración. Se debe componer una melodía con sus labios sin suponer que el tiempo cae redondo en cada latido, a sabiendas de que la naturaleza junta las almas para amar con misticismo e irrevocablemente sin tener que darle cuentas al momento.
Desenredar la noche de su pelo para que pueda temblar con las mismas palabras que quizá no se deban decir, y descubrirse en medio de un instante en las mismas condiciones de un poeta sometido por un beso sin fondo. (Así como yo, en ésta línea)
Y en medio de las divagaciones y la excitación del pensamiento en el que flota paulatinamente aquello que siento y evito sentir por la susceptibilidad que segrego del alma, me encuentro con ella, mirando todo lo que emigra de mis adentros a través de una mirada casi metálica e ineludible; con su atuendo recortado de versos y su piel apacible e incitadora de poemas, convergiendo , sin una matemática, todos los caminos de su cuerpo a un solo sometimiento. Podría hablar por ella en esta hora, pero le dejo que me dibuje a su manera, en su ombligo de porcelana, pues quien hace las partituras con mis huesos, mis poemas,mis bocetos: son sus dedos, sus manos que bordan una constelación a mi alrededor.
Ella es la melodía que suena en mis canciones.


*Imagen tomada de la red.
Intensidad bordada de pasión, grato leerte
 

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