Quédese, quédese para siempre embriague me con su bella presencia llene me con su mirada, esa misma que hizo que ningunos otros ojos me gustaran más que los suyos, desvarateme la vida por que sé que al final así sera. y tenga por seguro que eso me dejo de importar en el momento en que las mieles de sus besos y el aroma de su cuello me hicieron preso de usted.