Maximo Barrera
Poeta recién llegado
Ella Pintaba su Amor.
Dos colores en su tabla,
una tela añejada con vino dulce
como alborada que cambia
a tonos su corazón, me seduce.
Desnuda pintaba sus colores,
sin ruido, sin prisa, dormía
quieta al amo de sus pinceles.
Huellas yo dejaba en su pubis,
mis besos, resbalaban por su boca,
ella pintaba aludiendo la lógica
entregándose a su amado adonis.
Pincelaba y coloreaba con sus cabellos
el estruendo de mi latir a lágrimas,
ella feliz dejaba al rojo mis cariños
en una tela azul aliada en sus enaguas.
Ella me hacía el amor a piel trigueña,
mi amada florida junto al volcán,
el viejo pincel construía campo y ojos marrones.
Ella se dejaba guiar y sonreía.
Pintaba desnuda y dormía sobre la tela.
Colores tiene su alma y flores su adolescencia.
Ella pintaba el amor con cosas que ya no existen.
Dos colores en su tabla,
una tela añejada con vino dulce
como alborada que cambia
a tonos su corazón, me seduce.
Desnuda pintaba sus colores,
sin ruido, sin prisa, dormía
quieta al amo de sus pinceles.
Huellas yo dejaba en su pubis,
mis besos, resbalaban por su boca,
ella pintaba aludiendo la lógica
entregándose a su amado adonis.
Pincelaba y coloreaba con sus cabellos
el estruendo de mi latir a lágrimas,
ella feliz dejaba al rojo mis cariños
en una tela azul aliada en sus enaguas.
Ella me hacía el amor a piel trigueña,
mi amada florida junto al volcán,
el viejo pincel construía campo y ojos marrones.
Ella se dejaba guiar y sonreía.
Pintaba desnuda y dormía sobre la tela.
Colores tiene su alma y flores su adolescencia.
Ella pintaba el amor con cosas que ya no existen.