Filantropus
Poeta recién llegado
I.
Solitario camina como traído por la agonía
Los poemas se ahogan mientras desocupa la botella
Y el llanto se confunde con la ironía del momento.
De nuevo piensa en ella, la de siempre, la del nunca ahora
Que le taladra y le roba todo aliento,
Así como le despojó de sus mejores sentimientos.
Muchas veces creaba solo por satisfacerla
Por colmarla de besos y de versos.
Más con ella también huyeron sus ideas.
Una vez fue alguien con tan siquiera sueños,
Ahora no duerme por no tenerlos.
Ella se lo llevó todo.
II.
Una vez más entra
En aquel lugar que tanto odia
En la venta de almas, penas y caricias
Donde sacia su boca muerta.
En ese sitio no hay poesía.
La poesía para él también se fue con ella.
Tan solo quedan en el suelo
Los rescoldos de la masa interna.
Tan solo le dejó el dinero
Que es lo que menos a él le importa,
Comprará uno o dos corazones esa noche
Que se romperán con el cimbrar de unas monedas.
III.
Ella se fue y se llevó todo.
Se llevó el soñar tranquilo
La calma tras el agite.
La victoria y la ganancia.
No dejó tan siquiera una sonrisa.
O un beso de despedida.
Él ha buscado hasta sus huellas,
Pero todo ella lo ha limpiado.
Ella también se llevó la noche
El calor, el frío, todo.
Se fue con toda su inocencia
Partiendo una madrugada.
Para él no ha amanecido de nuevo
Pues ese día despertó sin ella.
Ahora extraña todo lo que tuvo,
Que ya nunca volverá
Solitario camina como traído por la agonía
Los poemas se ahogan mientras desocupa la botella
Y el llanto se confunde con la ironía del momento.
De nuevo piensa en ella, la de siempre, la del nunca ahora
Que le taladra y le roba todo aliento,
Así como le despojó de sus mejores sentimientos.
Muchas veces creaba solo por satisfacerla
Por colmarla de besos y de versos.
Más con ella también huyeron sus ideas.
Una vez fue alguien con tan siquiera sueños,
Ahora no duerme por no tenerlos.
Ella se lo llevó todo.
II.
Una vez más entra
En aquel lugar que tanto odia
En la venta de almas, penas y caricias
Donde sacia su boca muerta.
En ese sitio no hay poesía.
La poesía para él también se fue con ella.
Tan solo quedan en el suelo
Los rescoldos de la masa interna.
Tan solo le dejó el dinero
Que es lo que menos a él le importa,
Comprará uno o dos corazones esa noche
Que se romperán con el cimbrar de unas monedas.
III.
Ella se fue y se llevó todo.
Se llevó el soñar tranquilo
La calma tras el agite.
La victoria y la ganancia.
No dejó tan siquiera una sonrisa.
O un beso de despedida.
Él ha buscado hasta sus huellas,
Pero todo ella lo ha limpiado.
Ella también se llevó la noche
El calor, el frío, todo.
Se fue con toda su inocencia
Partiendo una madrugada.
Para él no ha amanecido de nuevo
Pues ese día despertó sin ella.
Ahora extraña todo lo que tuvo,
Que ya nunca volverá