Ella señor era bella, era luz que alumbraba en las noches tristes de soledad,
era como el agua fresca que nace del manatial,
no quiso estar a mi lado no me quiso amar con sinceridad,
una tarde me aparto de su lado por la moral y mil excusas mas.
Ella señor era dulce mas que cualquier miel fina recogida del panal,
era suave su piel blanca, sus manos como algodon,
humillo lo poco que quedaba de mi debil voluntad en ese entonces tan golpeda por aquella que ame,
en mis noches mas tristes, todas ellas llenas de soledad deseaba tanto que estuviera a mi lado,
que me dijera que me amaba y que adelante podia salir.
Ella señor era perfecta en toda su esplendidez,
era amor que yo deseaba y que nunca pude poseer,
me abandono cuando mas le necesitaba, cuando casi moria de tristeza y soledad,
no quiso acogerme en sus brazos y darme amor de verdad.
Ella señor me hizo daño muchas lagrimas por ella derrame,
me hizo sentir poca cosa, sin dignidad para siquiera volverla a ver,
ahora que la recuerdo no se si la perdoné, no se si ya no sangran las heridas que me dejo,
cada vez que me habla no se que siento dentro de mi, imagino que aun no olvido dificil es para mi, pero ella señor es mi madre y que le puedo decir, debo de respetarle aunque me haya dejado en soledad ayer.
era como el agua fresca que nace del manatial,
no quiso estar a mi lado no me quiso amar con sinceridad,
una tarde me aparto de su lado por la moral y mil excusas mas.
Ella señor era dulce mas que cualquier miel fina recogida del panal,
era suave su piel blanca, sus manos como algodon,
humillo lo poco que quedaba de mi debil voluntad en ese entonces tan golpeda por aquella que ame,
en mis noches mas tristes, todas ellas llenas de soledad deseaba tanto que estuviera a mi lado,
que me dijera que me amaba y que adelante podia salir.
Ella señor era perfecta en toda su esplendidez,
era amor que yo deseaba y que nunca pude poseer,
me abandono cuando mas le necesitaba, cuando casi moria de tristeza y soledad,
no quiso acogerme en sus brazos y darme amor de verdad.
Ella señor me hizo daño muchas lagrimas por ella derrame,
me hizo sentir poca cosa, sin dignidad para siquiera volverla a ver,
ahora que la recuerdo no se si la perdoné, no se si ya no sangran las heridas que me dejo,
cada vez que me habla no se que siento dentro de mi, imagino que aun no olvido dificil es para mi, pero ella señor es mi madre y que le puedo decir, debo de respetarle aunque me haya dejado en soledad ayer.