Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Es inmensamente dulce
palpar tu sonrisa cuando
el oro atraviesa las ventanas
escabuyendose con la brisa
El discipo de noche desvela
el refugio donde huimos del frío,
aquel que no era del todo tirano;
sus manos eran motivo de nuestra
necesidad de rozarnos los cueros.
Eres esencia luminosa de vida,
tus manos como rayos de sol
tienen el poder de germinar
y hacer crecer el fruto del amor
Eres complemento directo
de mis más racionales oraciones
Eres el invaluable lexema de nuestro gracil predicado
Indefenso está el cazador
cuando se ausenta tu virtuosa presencia, dónde hallar refugio
contra las bestias del olvido?
Es inmensamente dulce
sentir tu sonrisa tan cerca.
Aún cuando duermes y te note
indefensa, aún así, me siento seguro...
palpar tu sonrisa cuando
el oro atraviesa las ventanas
escabuyendose con la brisa
El discipo de noche desvela
el refugio donde huimos del frío,
aquel que no era del todo tirano;
sus manos eran motivo de nuestra
necesidad de rozarnos los cueros.
Eres esencia luminosa de vida,
tus manos como rayos de sol
tienen el poder de germinar
y hacer crecer el fruto del amor
Eres complemento directo
de mis más racionales oraciones
Eres el invaluable lexema de nuestro gracil predicado
Indefenso está el cazador
cuando se ausenta tu virtuosa presencia, dónde hallar refugio
contra las bestias del olvido?
Es inmensamente dulce
sentir tu sonrisa tan cerca.
Aún cuando duermes y te note
indefensa, aún así, me siento seguro...