Heriberto Bravo
Poeta recién llegado
Ella tiene la ternura y el encanto de la rosa
y la gracia vaporosa de una blanca nubecilla,
en sus labios la dulzura del anís y la vainilla
y en sus pasos la cadencia de una airosa mariposa.
Ella luce por doquiera la belleza esplendorosa
de la más brillante estrella porque todo en ella brilla
y cuando ella se desplaza, cuando va de orilla a orilla,
todo, todo se ilumina dondequiera que se posa.
Es tan frágil y tan fuerte, tan humana y tan divina,
que si tú la ves, cautivo quedarás de su belleza,
sobre todo si sonríe con aquella sutileza
cristalina y transparente porque todo se ilumina
a su paso de princesa y al influjo de su risa
que es lo mismo que a las flores la frescura de la brisa.
Heriberto Bravo Bravoy la gracia vaporosa de una blanca nubecilla,
en sus labios la dulzura del anís y la vainilla
y en sus pasos la cadencia de una airosa mariposa.
Ella luce por doquiera la belleza esplendorosa
de la más brillante estrella porque todo en ella brilla
y cuando ella se desplaza, cuando va de orilla a orilla,
todo, todo se ilumina dondequiera que se posa.
Es tan frágil y tan fuerte, tan humana y tan divina,
que si tú la ves, cautivo quedarás de su belleza,
sobre todo si sonríe con aquella sutileza
cristalina y transparente porque todo se ilumina
a su paso de princesa y al influjo de su risa
que es lo mismo que a las flores la frescura de la brisa.