Desiree Málaga Soberón
Poeta recién llegado
Siempre estuvo ella, ahí...
Mirándote...
Contemplándote...
Acariciándote con la mirada...
Solo eso...
Hasta cuando su visión se desgracio.
Sintiendo que su corazón había fallecido, ante el obstáculo de la presencia de otra ella.
En el invierno surgió un sol.
El verano se oscureció.
El otoño floreció.
Y primavera se deprimió.
El mundo decayó, sin fuerzas, no vio consolador.
Sufrió, y al mismo tiempo sonrió.
Siempre estuvo ella, ahí...
Mirándote...
Contemplándote...
Acariciándote con la mirada...
Solo eso.
Como quisiera desfallecer,
para no sentir mas este lleno de vació en mi corazón y olvidarme que existe ya.
Otra Ella
Mirarte...
Contemplarte...
Acariciarte tan solo con la mirada...
Desgracia es sentir en tu corazón un lleno de vació.
En este ya hoy, desfalleció, esta Ella.
En este ya mañana, nació, la Otra Ella.
Mirándote...
Contemplándote...
Acariciándote con la mirada...
Solo eso...
Hasta cuando su visión se desgracio.
Sintiendo que su corazón había fallecido, ante el obstáculo de la presencia de otra ella.
En el invierno surgió un sol.
El verano se oscureció.
El otoño floreció.
Y primavera se deprimió.
El mundo decayó, sin fuerzas, no vio consolador.
Sufrió, y al mismo tiempo sonrió.
Siempre estuvo ella, ahí...
Mirándote...
Contemplándote...
Acariciándote con la mirada...
Solo eso.
Como quisiera desfallecer,
para no sentir mas este lleno de vació en mi corazón y olvidarme que existe ya.
Otra Ella
Mirarte...
Contemplarte...
Acariciarte tan solo con la mirada...
Desgracia es sentir en tu corazón un lleno de vació.
En este ya hoy, desfalleció, esta Ella.
En este ya mañana, nació, la Otra Ella.