Danmilcot
Poeta asiduo al portal
Declive sugieres caídas,
vulneras verticales.
Planicie te invoco
para con ella paso abrir.
Pero Declive es cierto,
tú en algún momento
advierte tu esencia;
Nos quieres proclive.
Acechas firmezas,
pones asechanzas.
Pactos y tratados
nada es susceptible.
Mas ella es mi aliada;
sabe si declina este idilio,
si prevaleces tú.
Pero la fuente fluye por su carga
así es la fuerza en su interior,
su acicate es el deseo
y te anuncia el desafío.
El Amor es sólido,
es río infranqueable
tú no lo ultimas,
éste tiene guardas,
tal vez los conoces,
mas tú no los miras.
Ella es atalaya,
es en paralelo
lo decimos todo,
carece el misterio
por falta de abrigo.
Eres sólo tramo
hasta injerir la copa,
transitoria tempestad
hasta dulce calma.
De allí a las llanuras
donde el regocijo es estandarte.
Por premisas además
cada vez más fuertes.
Ella y yo después de la victoria,
culmina otra vuelta.
No hay sendero al deterioro,
es en virtud del Amor.
Somos mar y arena
tan inseparables,
en tus pendientes
somos horizonte,
ninguno se inclina,
se juzga balance
o bien equilibrio.
Qué gloria Declive
me ufano ante ti
Dios dijo: Benditos.
Conoces al invencible,
es nuestro sostén.
Hasta el retroceso te conmino,
esa es tu porción,
ella y yo, la nuestra.
vulneras verticales.
Planicie te invoco
para con ella paso abrir.
Pero Declive es cierto,
tú en algún momento
advierte tu esencia;
Nos quieres proclive.
Acechas firmezas,
pones asechanzas.
Pactos y tratados
nada es susceptible.
Mas ella es mi aliada;
sabe si declina este idilio,
si prevaleces tú.
Pero la fuente fluye por su carga
así es la fuerza en su interior,
su acicate es el deseo
y te anuncia el desafío.
El Amor es sólido,
es río infranqueable
tú no lo ultimas,
éste tiene guardas,
tal vez los conoces,
mas tú no los miras.
Ella es atalaya,
es en paralelo
lo decimos todo,
carece el misterio
por falta de abrigo.
Eres sólo tramo
hasta injerir la copa,
transitoria tempestad
hasta dulce calma.
De allí a las llanuras
donde el regocijo es estandarte.
Por premisas además
cada vez más fuertes.
Ella y yo después de la victoria,
culmina otra vuelta.
No hay sendero al deterioro,
es en virtud del Amor.
Somos mar y arena
tan inseparables,
en tus pendientes
somos horizonte,
ninguno se inclina,
se juzga balance
o bien equilibrio.
Qué gloria Declive
me ufano ante ti
Dios dijo: Benditos.
Conoces al invencible,
es nuestro sostén.
Hasta el retroceso te conmino,
esa es tu porción,
ella y yo, la nuestra.
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