Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo puse corazón y ella latido,
una mañana azul y ella alborada;
yo puse placidez y ella ensenada,
caricias y ella todos los sentidos.
Yo puse verso ardiente, bien medido,
mojado en la pasión más desatada;
yo puse amor y piel enamorada
y de ella vino un sol enardecido.
Sin ella no concibo mi sendero
y el alba es mi enemiga más infecta,
y el mundo se hace polvo traicionero.
Sin ella hasta mi luz es imperfecta,
y el miedo me codicia carroñero,
y el alma se me pudre desafecta.
una mañana azul y ella alborada;
yo puse placidez y ella ensenada,
caricias y ella todos los sentidos.
Yo puse verso ardiente, bien medido,
mojado en la pasión más desatada;
yo puse amor y piel enamorada
y de ella vino un sol enardecido.
Sin ella no concibo mi sendero
y el alba es mi enemiga más infecta,
y el mundo se hace polvo traicionero.
Sin ella hasta mi luz es imperfecta,
y el miedo me codicia carroñero,
y el alma se me pudre desafecta.
Última edición: