Joel Linares Moreno
Poeta recién llegado
Su rostro está sereno, sin angustías sin dolores,
ya no llora ni le teme al hombre que la esclavizaba.
Duerme tranquila y todos saben que sus lamentos han pasado,
ya no llora ni le teme al hombre que le robaba su libertad.
Entre el silencio de esta noche ya no se escucha pidiendo auxilio,
ya no hace falta socorrerla,
ya no llora ni le teme al hombre que le quitaba su derecho a ser humana.
Y la rodean sus hijos y la observa su madre,
ya no llora ni le teme al hombre que le canceló el derecho a ser mujer.
Y en su ultima cama, en su ultimo sueño,
ya no llora ni le teme al hombre que anoche le quitó la vida.
¡No más, No más! ¡ya no lloras y ahora todos lloramos por ti!
ya no llora ni le teme al hombre que la esclavizaba.
Duerme tranquila y todos saben que sus lamentos han pasado,
ya no llora ni le teme al hombre que le robaba su libertad.
Entre el silencio de esta noche ya no se escucha pidiendo auxilio,
ya no hace falta socorrerla,
ya no llora ni le teme al hombre que le quitaba su derecho a ser humana.
Y la rodean sus hijos y la observa su madre,
ya no llora ni le teme al hombre que le canceló el derecho a ser mujer.
Y en su ultima cama, en su ultimo sueño,
ya no llora ni le teme al hombre que anoche le quitó la vida.
¡No más, No más! ¡ya no lloras y ahora todos lloramos por ti!