PAIRO
Poeta recién llegado
Sus cabellos se pintaron de púrpura,
sus ojos se cerraron de dolor.
Los llantos que secaron sus mejillas,
encierran el maltrato que sufrió.
En su cuerpo se guardan vestigios,
tatujes que sus ropas oculto.
En silencio ha quedado su sueño,
destrozado por el cruel depredadór.
La justicia transformada en ficción,
se esfuno en las manos de un corrupto segador.
La injusticia que arrastra la muerte,
nuevamente una vida se llevó.
Congelada en una nota roja,
ella es presa de toda atención,
la atención que en vida le faltó,
aquella que sus ojos apagó.
Ahora ella es un número frío
que se oculta en el rincón de algún cajón,
junto a todas aquellas mujeres
que tampoco la justicia les llegó.
sus ojos se cerraron de dolor.
Los llantos que secaron sus mejillas,
encierran el maltrato que sufrió.
En su cuerpo se guardan vestigios,
tatujes que sus ropas oculto.
En silencio ha quedado su sueño,
destrozado por el cruel depredadór.
La justicia transformada en ficción,
se esfuno en las manos de un corrupto segador.
La injusticia que arrastra la muerte,
nuevamente una vida se llevó.
Congelada en una nota roja,
ella es presa de toda atención,
la atención que en vida le faltó,
aquella que sus ojos apagó.
Ahora ella es un número frío
que se oculta en el rincón de algún cajón,
junto a todas aquellas mujeres
que tampoco la justicia les llegó.