Vevero
Poeta reconocida en el portal
Me anda rondando, inerte de tanta muerte,
vacía de cargar ya tanto
En unos ojos que no son ojos,
en unas manos que sin tus manos
de calor se percuten en el sedentarismo
y el dolor más el temor de la añoranza.
Sé que todo se agiganta,
pero no habrá gradientes que atenúen la espera.
Te sé cercana, jamás humana,
ufanándote de poderes de suprema;
sin embargo, eres triste mensajera
de inconfesables dolencias.
vacía de cargar ya tanto
En unos ojos que no son ojos,
en unas manos que sin tus manos
de calor se percuten en el sedentarismo
y el dolor más el temor de la añoranza.
Sé que todo se agiganta,
pero no habrá gradientes que atenúen la espera.
Te sé cercana, jamás humana,
ufanándote de poderes de suprema;
sin embargo, eres triste mensajera
de inconfesables dolencias.