Ella le decía
que triste estaba,
sola y desanimada,
él, egocéntrico respondía
que eso no le importaba.
Nunca un elogio le regalo,
con palabras letales
un abismo abrió.
Un monstruo es el silencio,
aguarda atrincherado
cuando la soledad
es amarga como la hiel.
Ahora ella escribe poemas
o palabras al viento,
dejando divagar la mente
a su libre albedrío,
él no ha podido quitarle la esperanza,
que esa pesadilla terminará.
que triste estaba,
sola y desanimada,
él, egocéntrico respondía
que eso no le importaba.
Nunca un elogio le regalo,
con palabras letales
un abismo abrió.
Un monstruo es el silencio,
aguarda atrincherado
cuando la soledad
es amarga como la hiel.
Ahora ella escribe poemas
o palabras al viento,
dejando divagar la mente
a su libre albedrío,
él no ha podido quitarle la esperanza,
que esa pesadilla terminará.