Mías, nubes inalcanzables
marginan horas, acotan días, y de noche
pueblan mis ojos llorosos
como lágrimas de algodón.
Sueños son... moldeándome la historia.
Aunque se van... siempre se van
abriendo un hueco en el cielo
cuando el Sol curioso se anima, asomándose
para estudiar mi rostro.
Y negras se vuelven y vuelven
como si quisieran ser calmadas
y colmadas del color de mi mirada, huyen
llevándose lo oculto y preciado
una y otra vez, sin que me entere
hasta que pronuncian nuevamente
la blanca decisión
de regresar por mí.
marginan horas, acotan días, y de noche
pueblan mis ojos llorosos
como lágrimas de algodón.
Sueños son... moldeándome la historia.
Aunque se van... siempre se van
abriendo un hueco en el cielo
cuando el Sol curioso se anima, asomándose
para estudiar mi rostro.
Y negras se vuelven y vuelven
como si quisieran ser calmadas
y colmadas del color de mi mirada, huyen
llevándose lo oculto y preciado
una y otra vez, sin que me entere
hasta que pronuncian nuevamente
la blanca decisión
de regresar por mí.
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