SOTOSOTO
Poeta adicto al portal
Los mismos que defiendo con mi vida,
los mismos que protejo con mi sangre,
son los que me clavarían un puñal,
en la espalda, sin piedad ni remordimiento.
Los mismos que llamo hermanos,
los mismos que considero amigos,
son los que me darían la espalda,
y me dejarían morir sin un lamento.
La ingratitud y la traición,
son las armas que empuñan con destreza,
y yo, que les di mi corazón,
seré el blanco de su crueldad y su vileza.
Pero no me arrepiento de haber amado,
ni de haber confiado en ellos,
porque el amor y la lealtad,
son valores que valen la pena vivir y morir.
los mismos que protejo con mi sangre,
son los que me clavarían un puñal,
en la espalda, sin piedad ni remordimiento.
Los mismos que llamo hermanos,
los mismos que considero amigos,
son los que me darían la espalda,
y me dejarían morir sin un lamento.
La ingratitud y la traición,
son las armas que empuñan con destreza,
y yo, que les di mi corazón,
seré el blanco de su crueldad y su vileza.
Pero no me arrepiento de haber amado,
ni de haber confiado en ellos,
porque el amor y la lealtad,
son valores que valen la pena vivir y morir.