BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ellos
tan generosamente despectivos
no harán la voz conjunta
el último arpegio deteriorado
la voz dinámica la voz erosionada
ellos
tan instintivamente asesinos
demorados en sus altivos aposentos
con crujientes albores primitivos
dentro de unas cajas de decoración
innatos y sujetos a sus colecciones
permutables.
Ellos
tan insistentemente humildes
próximos o exactos en su multiplicad estática
derriban antiguos dioses
complacen con miel al útero materno
la gran galaxia en que dividen
su frágil anatomía indigesta.
Me gustan ellos
con su circunspecta diligencia
altas las torres inauguran su decadencia
musitan sus vasos sanguíneos
coros yugulares en las maquinarias celestiales
me gustan, sus atuendos completos,
sus persianas cerradas, sus contemplaciones inmóviles.
En las colinas fluyen los licores
avispas manantiales nunca gestarán
su acceso de sangre, más allá de la tierra
intacta.
©
tan generosamente despectivos
no harán la voz conjunta
el último arpegio deteriorado
la voz dinámica la voz erosionada
ellos
tan instintivamente asesinos
demorados en sus altivos aposentos
con crujientes albores primitivos
dentro de unas cajas de decoración
innatos y sujetos a sus colecciones
permutables.
Ellos
tan insistentemente humildes
próximos o exactos en su multiplicad estática
derriban antiguos dioses
complacen con miel al útero materno
la gran galaxia en que dividen
su frágil anatomía indigesta.
Me gustan ellos
con su circunspecta diligencia
altas las torres inauguran su decadencia
musitan sus vasos sanguíneos
coros yugulares en las maquinarias celestiales
me gustan, sus atuendos completos,
sus persianas cerradas, sus contemplaciones inmóviles.
En las colinas fluyen los licores
avispas manantiales nunca gestarán
su acceso de sangre, más allá de la tierra
intacta.
©