La Corporación
Poeta veterano
Desde el Evaristo Corumelo,
estupefactos.
Luna querida
ya sé que te ofendí en numerosas ocasiones
que mi almaputa
es lo que quisieras para ti
que mis balcones
tienen la turgencia debida
para hacer feliz a cualquier hembra,
pero hoy no vengo a hablar de mi.
Luna, luna, luna que alumbras mi jardín
mi hijo Pepito, en edad casadera desde hace cuarenta años,
bribón sintomático, bebido la mayor parte del día,
se ha enamorado de ti y me ha rogado que llame a tu puerta
- ya sabes que no soy muy dado a mariconadas-
y que te pida matrimonio en su nombre
pues no deja de pensar en tus blancas carnes
y creame, está a la altura de las ciscunstancias,
tiene un buen estoque, o buena lengua en su defecto,
y como gran escritor será referencia absoluta
y cubículo de nuevas generacioenes.
Y aunque sin huevos canta al amor
como Becquer, como Neruda y Benedetti,
como la santa Corporación
te ha cantado en numerosas ocasiones.
Luna,
usted que me ha visto con frecuencia el culo,
en tantas noches de fornicio y playas de Limón,
sabe que no miento.
Tenga a a bien concederme la mano, y el resto del cuerpo,
para mi hijo
y que dios bendiga nuestro amor.
elPrior
estupefactos.
Luna querida
ya sé que te ofendí en numerosas ocasiones
que mi almaputa
es lo que quisieras para ti
que mis balcones
tienen la turgencia debida
para hacer feliz a cualquier hembra,
pero hoy no vengo a hablar de mi.
Luna, luna, luna que alumbras mi jardín
mi hijo Pepito, en edad casadera desde hace cuarenta años,
bribón sintomático, bebido la mayor parte del día,
se ha enamorado de ti y me ha rogado que llame a tu puerta
- ya sabes que no soy muy dado a mariconadas-
y que te pida matrimonio en su nombre
pues no deja de pensar en tus blancas carnes
y creame, está a la altura de las ciscunstancias,
tiene un buen estoque, o buena lengua en su defecto,
y como gran escritor será referencia absoluta
y cubículo de nuevas generacioenes.
Y aunque sin huevos canta al amor
como Becquer, como Neruda y Benedetti,
como la santa Corporación
te ha cantado en numerosas ocasiones.
Luna,
usted que me ha visto con frecuencia el culo,
en tantas noches de fornicio y playas de Limón,
sabe que no miento.
Tenga a a bien concederme la mano, y el resto del cuerpo,
para mi hijo
y que dios bendiga nuestro amor.
elPrior
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