Odisea
Poeta recién llegado
Hoy que volvían los libros revoloteando, limpiando a su pasar
el polvo añejo que creía inmortal la penuria,
expreso gran piedad ante la muchedumbre.
Hoy que heraldos padecieron estruendosa lejanía,
los fantasmas renegados resurgen,
el cielo se envuelve habitación en mis ojos.
Hoy que me he puesto la sonrisa al revés,
no hay edén que se descubra en las muecas quietas,
no hay espejismos que revelen al creador.