Lissethe Ruemar
Poeta recién llegado
Tus palabras llegan a mis oídos,
Risueñas, encantadoras y dulces,
Pero cuando hablan de lejos
Se burlan, son ecos y vagas voces.
Las voces que llevan promesas,
Se ocultan y no puedo alcanzarlas,
Corro tras ellas y encuentro que son falsas,
Son misteriosas y tienen alas.
Se las ha robado el viento,
Y las hace ver como hojarascas,
Aunque eran para mí, ya no las siento,
Ya no son divertidas, son nostálgicas.
Vuelan tus palabras van y vienen,
No hay quien las comprenda, ni las estime,
Yo estaba dispuesta a escucharlas pero no convienen,
no encuentro en ti, una frase verdadera o sublime.
Risueñas, encantadoras y dulces,
Pero cuando hablan de lejos
Se burlan, son ecos y vagas voces.
Las voces que llevan promesas,
Se ocultan y no puedo alcanzarlas,
Corro tras ellas y encuentro que son falsas,
Son misteriosas y tienen alas.
Se las ha robado el viento,
Y las hace ver como hojarascas,
Aunque eran para mí, ya no las siento,
Ya no son divertidas, son nostálgicas.
Vuelan tus palabras van y vienen,
No hay quien las comprenda, ni las estime,
Yo estaba dispuesta a escucharlas pero no convienen,
no encuentro en ti, una frase verdadera o sublime.