DeSolís
Poeta recién llegado
Qué sensación amarga
cuando lo que hace que viva
estalla del estómago a la garganta,
dejando en mi cuello una herida
que solo quiere subir,
quemando mi laringe a su paso,
buscando poder salir.
Ya no soy humano:
soy un aspersor,
de rodillas, penando,
como rezando a Dios.
Escondido en mi cuerpo
hay un ascensor;
quiere emerger malestares
en la planta superior.
cuando lo que hace que viva
estalla del estómago a la garganta,
dejando en mi cuello una herida
que solo quiere subir,
quemando mi laringe a su paso,
buscando poder salir.
Ya no soy humano:
soy un aspersor,
de rodillas, penando,
como rezando a Dios.
Escondido en mi cuerpo
hay un ascensor;
quiere emerger malestares
en la planta superior.