Jose Alberto Retamosa
Poeta recién llegado
Ave de luz purpúrea,
aurora,
lucero de los segundos
que en mi ser quedan
estancados,
fuego inaudito,
llama de los árduos infiernos
que acabaron extinguiéndose
con tu dorado canto,
con tu brisa del sur,
cielo terreno,
castigo de los pecados,
hielo frío en el eterno verano
de mis campos internos,
antes secos,
ahora frondosos cual laurisilva,
exaltación de mis adentros,
furia apasionada
de cualquier pensamiento
que en mi mente lleva
tu nombre.
Todo tú,
nada yo sin ti,
y te vas para no volver,
y aún así
todo seguirás siendo.
aurora,
lucero de los segundos
que en mi ser quedan
estancados,
fuego inaudito,
llama de los árduos infiernos
que acabaron extinguiéndose
con tu dorado canto,
con tu brisa del sur,
cielo terreno,
castigo de los pecados,
hielo frío en el eterno verano
de mis campos internos,
antes secos,
ahora frondosos cual laurisilva,
exaltación de mis adentros,
furia apasionada
de cualquier pensamiento
que en mi mente lleva
tu nombre.
Todo tú,
nada yo sin ti,
y te vas para no volver,
y aún así
todo seguirás siendo.