EL ARPONERO DE LA TINTA
Poeta asiduo al portal
Zarpo con los alisios acariciando el manto,
En busca de mi nor, apasionadamente;
Llevo tan solo el estro, mi música, mi canto
Y un loro parlanchín, a babor, sobre el puente.
La luna me acompaña con su pasión silente,
La grama oscura tiñe con su divino encanto;
A veces muerdo el polvo, y lloro tristemente
Mi desnudez sintiendo, ¡respiro mi quebranto!
Es que la mar devuelve la virtud del pronombre
- sus aguas son tan dulces que su licor embriaga-
Mi esperanza goza de la luz que empalaga
Voy por lo mares viejos urdiendo ya mi nombre
Dejando, in situ, el verbo de mi pasión temprana
y en un collage eterno, transpiro mi mañana.
En busca de mi nor, apasionadamente;
Llevo tan solo el estro, mi música, mi canto
Y un loro parlanchín, a babor, sobre el puente.
La luna me acompaña con su pasión silente,
La grama oscura tiñe con su divino encanto;
A veces muerdo el polvo, y lloro tristemente
Mi desnudez sintiendo, ¡respiro mi quebranto!
Es que la mar devuelve la virtud del pronombre
- sus aguas son tan dulces que su licor embriaga-
Mi esperanza goza de la luz que empalaga
Voy por lo mares viejos urdiendo ya mi nombre
Dejando, in situ, el verbo de mi pasión temprana
y en un collage eterno, transpiro mi mañana.
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