Poeta solitario
Poeta recién llegado
No puedo describir la emoción
cuando hablas conmigo, cuando sé de tí;
no puedo evitar mis sentimientos,
además de que no quiero hacerlo.
Con la sensación de la espera de volver a verte,
con ese deseo encendido de poder estar junto a tí,
con la voluntad firme de que seas mía,
por hoy y por siempre, sin buscar el fin.
Al deslumbrar el día estoy pensando en tí,
transcurren las horas y no te vas,
se acrecenta tu presencia en mi pensamiento,
y cuando llega la noche te recuerdo más.
Amor, sí, amor me invade,
se apodera de mis fibras sensibles,
se adueña de los límites de mi corazón,
me posee cual si fuera un esclavo,
que no tiene poder ni decisión.
Ese amor que proviene de tu imagen,
ese amor genésis de mi pasión,
ay amor me develas el alma!,
la descubres y la dejas en indefensión.
Ven aquí, a postrarte en mi cuerpo,
a beber de mi labios el amor que te tengo,
a encender la guarida que nos dará cobijo,
que nos dará el refugio del dolor y del miedo.
cuando hablas conmigo, cuando sé de tí;
no puedo evitar mis sentimientos,
además de que no quiero hacerlo.
Con la sensación de la espera de volver a verte,
con ese deseo encendido de poder estar junto a tí,
con la voluntad firme de que seas mía,
por hoy y por siempre, sin buscar el fin.
Al deslumbrar el día estoy pensando en tí,
transcurren las horas y no te vas,
se acrecenta tu presencia en mi pensamiento,
y cuando llega la noche te recuerdo más.
Amor, sí, amor me invade,
se apodera de mis fibras sensibles,
se adueña de los límites de mi corazón,
me posee cual si fuera un esclavo,
que no tiene poder ni decisión.
Ese amor que proviene de tu imagen,
ese amor genésis de mi pasión,
ay amor me develas el alma!,
la descubres y la dejas en indefensión.
Ven aquí, a postrarte en mi cuerpo,
a beber de mi labios el amor que te tengo,
a encender la guarida que nos dará cobijo,
que nos dará el refugio del dolor y del miedo.