Salí por un momento de mí misma
para habitar la piel en que tú habitas
me olvidé de mis normas y principios
e intenté empatizar con otra vida.
Ejercicio de amor fue mi ejercicio,
adopté tu talante por un rato
a través de mis ojos vi tu mundo
e intenté sostenerlo con mis brazos.
Fue muy duro llevar sobre mi espalda
tu acuciante dolor, tu desengaño
ponerme en tu lugar, tener tus dudas,
entender por qué estás desesperado.
Al sentir sobre mí tu propia carga
aligeré tus hombros un momento,
después todo tornó a ser como siempre,
pero a partir de hoy, yo te comprendo.
Buenas noches Eratalia:
Ya estaba en cama y un ataque de hipo me ha sacudido de mi insomnio y suavecito colchón , espero no teclear mal, porque mi hipo es exageradamente fuerte y me dura bastante.
Ten esa empatía, también conmigo, ya de veras , el poema me resulta ejemplar, esa lección que todos deberíamos de aprender, además de seguir el hilo con gran entusiasmo y la sencillez y calidez del lenguaje.
También se percibe ese amor y dolor de espalda, llevando a cuestas los pesares del otro, permíteme que de tus preciados versos componga algo que me ha hecho inspirar, un poco tu poema y otro poco este mal estar de contraerse el diafragma ,produciendo ese sonido llamado hipo.
No resulta sencillo ser asertivo,
ni calzarse los zapatos del otro,
a través de mis ojos, vi tu mundo,
creí turbarse toda escena e imagen,
derrumbarme y perderte un instante,
e intenté sostenerlo con mis brazos,
con la calma y amor por delante,
al sentir sobre mí, tu propia carga,
las dudas se disiparon y la angustia,
ahora comprendo todo cuanto llevas,
y solo tú has podido ayudarme a sanarte.
Eratalia, espero no tomes a mal, este proceder mío, es simplemente pura empatía poética y admiración a ese ejercicio mutuo de amor e inteligencia.
Un fuerte y sincero abrazo.