Cabalgar por una playa solitaria
sobre los lomos de un caballo blanco...
de madrugada, apenas perceptible
para cuando empiece a asomar el alba
Descomedidamente triste y lejano,
huyendo de la desilusión de un verano
que me dejó árido el animo
Me adentraré en el mar, espoleando el corcel
de mis angustias y mis dudas...
beberé toda la espuma de mis iras contenidas,
vomitando todo lo que ayer me hizo daño
Luego regresaré sobre el crespón de una ola
a recoger las valijas olvidadas de mi vida,
para que no queden vestigios de mi melancolía
Mañana regresaré a mis tierras...
no sé en que momento perdí el camino a casa
Ellos me esperan... ellos son lo único que queda
de esta maraña de engaños e hipocresías
Mañana volveré a mi dulce hogar,
ya no estaré lejos en las próximas navidades...
mañana volveré a besar la frente de mi madre
Otra vez a empezar de nuevo...