ARIEL TORRE Y MOLINO
Poeta que no puede vivir sin el portal
Emunámano:
Tengo un par de versos paralógicos
envueltos en seda, miel, sonrisas e iconos puros;
quiero decir la verdad
digo la verdad
soy verdad
¿Verdad?
Ad hominem:
Envuelta en el plumaje del ave del paraíso
su belleza es certeza para el corazón en fe;
quien entonces escupe falacias en su sendero
afilando las piedras de su camino
a tientes vírgenes su planta rosa,
pies de algodón,
cognitive bias la sangre derramada
no duele,
no hiere,
desvestida y liberada
no cree
vive en fe.
Recuerdo falaz:
Un pincel descansa en un vaso con agua
diluyendo un color que tiende al celeste,
y este
a lo incoloro;
¿De qué color era ella?
Emuná envuélvenos juntos
así no habrá nada que entender;
el pincel al aire traza manos separadas
en contornos internos de pensamientos pasados.
Aversión a la desposesión,
cobarde moriría,
cobarde soy gritándome:
Que lo haga!!!!
¿Es realmente falso este recuerdo?
Me veo besándote como si fuese en la certidumbre;
más colores se diluyen en el agua de un vaso,
como yo mismo en los actos sin final
que deje sembrados en el pasado.
Tengo un par de versos paralógicos
envueltos en seda, miel, sonrisas e iconos puros;
quiero decir la verdad
digo la verdad
soy verdad
¿Verdad?
Ad hominem:
Envuelta en el plumaje del ave del paraíso
su belleza es certeza para el corazón en fe;
quien entonces escupe falacias en su sendero
afilando las piedras de su camino
a tientes vírgenes su planta rosa,
pies de algodón,
cognitive bias la sangre derramada
no duele,
no hiere,
desvestida y liberada
no cree
vive en fe.
Recuerdo falaz:
Un pincel descansa en un vaso con agua
diluyendo un color que tiende al celeste,
y este
a lo incoloro;
¿De qué color era ella?
Emuná envuélvenos juntos
así no habrá nada que entender;
el pincel al aire traza manos separadas
en contornos internos de pensamientos pasados.
Aversión a la desposesión,
cobarde moriría,
cobarde soy gritándome:
Que lo haga!!!!
¿Es realmente falso este recuerdo?
Me veo besándote como si fuese en la certidumbre;
más colores se diluyen en el agua de un vaso,
como yo mismo en los actos sin final
que deje sembrados en el pasado.