La ausencia de luz rápidamente invadió lo que quedaba de el
un susurro hacía que se fijara en lo maravilloso de ello
Tumbado, apreciando pequeños pedazos de materia,
se desvanecían con el sonido del flautista
que caminaba despacio por la vereda,
del otro lado, en un reino sobre la montaña
calles empedradas rodeaban aquel lugar
manchadas de palabras que jamas podre olvidar
Alguna de esas 3 Damas
bebió todo mi vino y me pago con arañazos en la espalda,
Mis ojos no podían distinguir el horizonte
No había comida que me pudiese satisfacer
Ni cama que me dejara dormir
Pequeñas criaturas sobre la tierra
se cuestionaban sobre las notas que aun se oían del flautista
Cantaban y bailaban, al ritmo que se mecía el fuego
Despreciables y ebrios Enanos, con pezuñas por patas.
un susurro hacía que se fijara en lo maravilloso de ello
Tumbado, apreciando pequeños pedazos de materia,
se desvanecían con el sonido del flautista
que caminaba despacio por la vereda,
del otro lado, en un reino sobre la montaña
calles empedradas rodeaban aquel lugar
manchadas de palabras que jamas podre olvidar
Alguna de esas 3 Damas
bebió todo mi vino y me pago con arañazos en la espalda,
Mis ojos no podían distinguir el horizonte
No había comida que me pudiese satisfacer
Ni cama que me dejara dormir
Pequeñas criaturas sobre la tierra
se cuestionaban sobre las notas que aun se oían del flautista
Cantaban y bailaban, al ritmo que se mecía el fuego
Despreciables y ebrios Enanos, con pezuñas por patas.