Adriana Velázquez
Poeta recién llegado
En algún lugar hay una tierra para mí,
donde el cielo es completamente azul
y en el hay dulces borreguitos de tul
donde vivir es sencillo, simplemente así,
donde cuando amanece el sol ya brilla
y no importará si es aquí o si es allá,
donde el verde es mas verde y alivia
y en el aire respirarás aroma de vida,
donde el ave lira cantará notas sonoras
y no importará si es hoy, ayer o ahora...
En algún lugar hay una tierra para mí,
donde los lagos son reflejos de plata
y a veces la luna derrama azúcar y nata,
donde soñar es sencillo, simplemente así,
donde puedes beber en vaso las estrellas
y no importa si son enormes o pequeñas,
donde el viento es mas suave y murmura
y nuestra historia trasciende y perdura,
donde el ave lira cantará notas sonoras
y no importará si es hoy, ayer o ahora...
Ahora no, pero en algún lugar hay una tierra para mí
donde el cielo es completamente azul
y en el hay dulces borreguitos de tul
donde vivir es sencillo, simplemente así,
donde cuando amanece el sol ya brilla
y no importará si es aquí o si es allá,
donde el verde es mas verde y alivia
y en el aire respirarás aroma de vida,
donde el ave lira cantará notas sonoras
y no importará si es hoy, ayer o ahora...
En algún lugar hay una tierra para mí,
donde los lagos son reflejos de plata
y a veces la luna derrama azúcar y nata,
donde soñar es sencillo, simplemente así,
donde puedes beber en vaso las estrellas
y no importa si son enormes o pequeñas,
donde el viento es mas suave y murmura
y nuestra historia trasciende y perdura,
donde el ave lira cantará notas sonoras
y no importará si es hoy, ayer o ahora...
Ahora no, pero en algún lugar hay una tierra para mí