sweet alice
Poeta recién llegado
En la cúspite de esta frívola noche,
Vivo y muero en ausencia de ti,
Lanzando quejidos y derroches,
De penas al viento.
No soy más qué el exclavo,
De este insomnio qué no me deja dormir,
Y me obliga a permanecer despierto,
Mirando desde estas ventanas,
Anhelando verte llegar como lluvia repentina,
A calmar todos mis desvelos.
Odio el vacío qué hay dentro de mi,
Qué ahoga mi alma y quiebra hasta mis huesos,
Porqué extrañarte es talvez el martirio,
Qué me lleva a ser cautiva de las horas,
Y prisionera de tu silencio.
Sin ti, soy como el ave perdida,
Qué no sabe hacia donde echar su vuelo,
En ausencia de ti, mueren hasta mis pensamientos.
Vivo y muero en ausencia de ti,
Lanzando quejidos y derroches,
De penas al viento.
No soy más qué el exclavo,
De este insomnio qué no me deja dormir,
Y me obliga a permanecer despierto,
Mirando desde estas ventanas,
Anhelando verte llegar como lluvia repentina,
A calmar todos mis desvelos.
Odio el vacío qué hay dentro de mi,
Qué ahoga mi alma y quiebra hasta mis huesos,
Porqué extrañarte es talvez el martirio,
Qué me lleva a ser cautiva de las horas,
Y prisionera de tu silencio.
Sin ti, soy como el ave perdida,
Qué no sabe hacia donde echar su vuelo,
En ausencia de ti, mueren hasta mis pensamientos.