La Sexorcisto
Lluna V. L.
Quisiera mitigar los sueños rotos
de la niña sin nada, en este día
asqueroso, pesado y repulsivo;
pero llora el dolor de las entrañas.
Con la cara partida por los golpes
y sus labios túmidos sangrando,
los manuales no sirven para mucho
cuando todo es angustia de incerteza
y lo que pienso en ese tan jodido
instante en blanco y negro, son demonios
absorbiendo mis lágrimas penosas.
Suben las enfermeras a la sala
para reconocer su flaco cuerpo,
piel herida con graves contusiones.
de la niña sin nada, en este día
asqueroso, pesado y repulsivo;
pero llora el dolor de las entrañas.
Con la cara partida por los golpes
y sus labios túmidos sangrando,
los manuales no sirven para mucho
cuando todo es angustia de incerteza
y lo que pienso en ese tan jodido
instante en blanco y negro, son demonios
absorbiendo mis lágrimas penosas.
Suben las enfermeras a la sala
para reconocer su flaco cuerpo,
piel herida con graves contusiones.
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