La noche se hizo
presente y ella ahí,
en su mano un lápiz
queriendo
y soñando con la musa
que la inspira para plasmar
los sentimientos en el papel.
El reloj se detiene
trasformándose dueña
del tiempo, viajando
por el espacio,
desconectándose
del cuerpo,
recorriendo el universo
sintiendo el amor
de su gentil caballero.
La alegría viste
con brillo sus ojos,
los deseos de su
amor la esperan,
sus dedos acarician
las letras convirtiéndolas
en palabras,
su voz rebota
en la vacía habitación
y su alma ya no está
en soledad,
está en brazos
de su eterno amor
En tus brazos estoy mi amor
Tu chiquilla mimada