@ndrey16
Poeta recién llegado
1 a.m
no suelo estar despierto…pero
las garras de aquella mesa solitaria
y la seductora atmósfera de la sala
me invitaron a pensar en Ti,
(estarías frente a la computadora, quizás dormida…no sé, soñando con él…
Instintos extraños
adquiridos en una noche bohemia,
sacrilegios de pasiones perdidas
que la indiferencia pagaría con creces.
Entonces,
en un intento casi desesperado
con ansias crónicas
salió en busca de calor,
hedor de partículas femeninas
quizás esas, que desprenden los senos
cuando se mezclan con la noche.
Después de un trágico viaje por entre sus cabellos,
la halló,
besó su mejilla…
le gritó al mundo que la amaba
mientras se internaba en sus entrañas por siempre.
En un charco de sangre,
se gestó
aquel romántico fenómeno nocturno,
escrito con lágrimas su nombre
como aceite suspendido en el agua…
Pereció impercibible
en su proyección erótica,
y la luz de la luna
dio vida a cada letra
que gota a gota plasmó,
que gota a gota derramó…
El frío que se colaba
por entre las holgadas fisuras,
me despertó…
sentí miedo, casi no podía saborear el oxígeno…
en mi cuerpo,
faltaba ella…
no suelo estar despierto…pero
las garras de aquella mesa solitaria
y la seductora atmósfera de la sala
me invitaron a pensar en Ti,
(estarías frente a la computadora, quizás dormida…no sé, soñando con él…
Instintos extraños
adquiridos en una noche bohemia,
sacrilegios de pasiones perdidas
que la indiferencia pagaría con creces.
Entonces,
en un intento casi desesperado
con ansias crónicas
salió en busca de calor,
hedor de partículas femeninas
quizás esas, que desprenden los senos
cuando se mezclan con la noche.
Después de un trágico viaje por entre sus cabellos,
la halló,
besó su mejilla…
le gritó al mundo que la amaba
mientras se internaba en sus entrañas por siempre.
En un charco de sangre,
se gestó
aquel romántico fenómeno nocturno,
escrito con lágrimas su nombre
como aceite suspendido en el agua…
Pereció impercibible
en su proyección erótica,
y la luz de la luna
dio vida a cada letra
que gota a gota plasmó,
que gota a gota derramó…
El frío que se colaba
por entre las holgadas fisuras,
me despertó…
sentí miedo, casi no podía saborear el oxígeno…
en mi cuerpo,
faltaba ella…
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