Gerardo Lugo
Cuervo gris
El atisbo de un sueño
abandonado en algún rincón
acurrucado esperando su sentencia,
una gota de alegría recién concebida
derramada en las mejillas de la tristeza
y las promesas de esperanza desgastada
que ya no tienen cabida,
los caminos se bifurcan
mientras los días se traspapelan,
se amontonan y se borran
tan fácil como lápiz sobre papel
y te desprendes de todo
y buscas una luz que te guíe
en la oscuridad del día,
te mantienes firme
pero eres frágil
y te rompes con un simple roce
y la sombra del pasado eclipsa tu presente
pero no puedes cambiarlo
y finges una risa de consuelo
pero te devora la melancolía
y el tiempo te escupe a la cara
que se te escapa de las manos
y te abandonas guardando luto
por el futuro que te espera
al que ya no quieres enfrentarte
al que sólo quieres vencer una vez.
abandonado en algún rincón
acurrucado esperando su sentencia,
una gota de alegría recién concebida
derramada en las mejillas de la tristeza
y las promesas de esperanza desgastada
que ya no tienen cabida,
los caminos se bifurcan
mientras los días se traspapelan,
se amontonan y se borran
tan fácil como lápiz sobre papel
y te desprendes de todo
y buscas una luz que te guíe
en la oscuridad del día,
te mantienes firme
pero eres frágil
y te rompes con un simple roce
y la sombra del pasado eclipsa tu presente
pero no puedes cambiarlo
y finges una risa de consuelo
pero te devora la melancolía
y el tiempo te escupe a la cara
que se te escapa de las manos
y te abandonas guardando luto
por el futuro que te espera
al que ya no quieres enfrentarte
al que sólo quieres vencer una vez.