spring
Sonriendo...
Como no quieres que suspire
con tus versos amorosos,
si son un tesoro
en el fortuito amanecer de mis ojos,
con el sol, las flores, las nubes y el cielo
sonriendo a su antojo,
la meca de mi sonrisa acariciándolo todo,
como no quieres que camine
sobre el verdecer de tus huellas,
si son el hilo que me guía hasta el agua fluida,
no podría con mi pena si tuviera que perderlas,
los animalitos del monte, los silvestres brotes y yo
somos rebaño guiado a tu paso mi señor,
como no quieres que piense como paloma
sacudiendo fuerte mis alas,
si hay un manantial de placeres
ocultos en tu pecho
y solo se llega a él con el amor derecho,
con el aliento de un sustentable suspiro
insuflado de purezas,
pasión por la vida, fe, equilibrio, bondad, humildad, sinceridad,
y de guía el sol… y el sol de guía bañando de energía
a hembras y machos del reino universal,
aflorando sus bondades,
cada quien con su verso, cada cual con su inspiración
y yo me regocijo en todo el poema ¡Cada amanecer es mi señor!
abriendo la ventana hacia la fontana del amor
en un suspiro me digo ¡Gracias, es un placer verte de nuevo mi señor!