Jorge Serra C
Poeta fiel al portal
En el instante que entraste en mi vida,
todo cambió para mí,
pues te convertiste tu en la mujer de mi vida, tanto así,
que fuiste viento que me atrapó entre su ir y venir,
fuiste agua,
que empapo mi alma de tanto amor que hiciste nacer en mi,
fuiste tierra,
la que a diario fue testigo de nuestro amor y nuestro andar.
y fuiste torbellino,
por que mi vida parecía que solo daba vueltas alrededor de ti,
de tus deseos de amar, de tus anhelos,
de tus alegrias y tus tristezas,
que con el paso del tiempo todavía viven en mi, haciendo que todavia te busque en mis pensamientos,
en las aceras, entre las gentes
o en cada rostro de mujer.
Como si te hubieras quedado impregnada en mi alma, y en mi mente,
Al punto que hoy todavía te escribo,
Y tu recuerdo aun juega con mi suerte.
todo cambió para mí,
pues te convertiste tu en la mujer de mi vida, tanto así,
que fuiste viento que me atrapó entre su ir y venir,
fuiste agua,
que empapo mi alma de tanto amor que hiciste nacer en mi,
fuiste tierra,
la que a diario fue testigo de nuestro amor y nuestro andar.
y fuiste torbellino,
por que mi vida parecía que solo daba vueltas alrededor de ti,
de tus deseos de amar, de tus anhelos,
de tus alegrias y tus tristezas,
que con el paso del tiempo todavía viven en mi, haciendo que todavia te busque en mis pensamientos,
en las aceras, entre las gentes
o en cada rostro de mujer.
Como si te hubieras quedado impregnada en mi alma, y en mi mente,
Al punto que hoy todavía te escribo,
Y tu recuerdo aun juega con mi suerte.
Última edición: