Cecilia Leiva Arangua
Poeta adicto al portal
EN CADA MIRADA
Te busco en cada lugar,
quiero volverte a encontrar,
aunque sea en la mirada de otro
que me haga sentir y vibrar.
Oh cómo decirte cuanta falta me haces cada día,
esta vida se ha vuelto una locura desmedida.
Cuando estoy cerca de él y escucho el sonido de su voz
me hace sentir que estoy viva.
Creía que te había olvidado, que ya serías
parte de mi pasado
y al ver sus ojos, fue encontrarte en su mirada
y me he vuelto a perder en las profundidades
de este sentimiento,
que me lleva en un río caudaloso a lanzarme
en los brazos de otro.
Quiero olvidarte y sólo recordarte como el alma
que me devolvió la vida
y caminar feliz al lado de otro
y descubrir que hay otro hombre con el alma limpia.
¡Ay! me siento atada a este sentimiento,
porque sé que contigo nunca estaré
y debo olvidarte y dejarme llevar por el tiempo,
para verlo a él.
Que profundos sentimientos en mí anidan,
tu mirada aún vive en la mía,
aún recuerdo cuando tus ojos se cruzaron con los míos
y la dulzura de tu mirada se fundió con la mía,
soñé y esperé y esperé...
mas ahora lo he visto a él y la franqueza de su mirada
me hacen comprender que en los brazos de él
un día me perderé...
Te busco en cada lugar,
quiero volverte a encontrar,
aunque sea en la mirada de otro
que me haga sentir y vibrar.
Oh cómo decirte cuanta falta me haces cada día,
esta vida se ha vuelto una locura desmedida.
Cuando estoy cerca de él y escucho el sonido de su voz
me hace sentir que estoy viva.
Creía que te había olvidado, que ya serías
parte de mi pasado
y al ver sus ojos, fue encontrarte en su mirada
y me he vuelto a perder en las profundidades
de este sentimiento,
que me lleva en un río caudaloso a lanzarme
en los brazos de otro.
Quiero olvidarte y sólo recordarte como el alma
que me devolvió la vida
y caminar feliz al lado de otro
y descubrir que hay otro hombre con el alma limpia.
¡Ay! me siento atada a este sentimiento,
porque sé que contigo nunca estaré
y debo olvidarte y dejarme llevar por el tiempo,
para verlo a él.
Que profundos sentimientos en mí anidan,
tu mirada aún vive en la mía,
aún recuerdo cuando tus ojos se cruzaron con los míos
y la dulzura de tu mirada se fundió con la mía,
soñé y esperé y esperé...
mas ahora lo he visto a él y la franqueza de su mirada
me hacen comprender que en los brazos de él
un día me perderé...