Una poesía de amor,
suficiente para guardarte,
en un recuerdo profundo,
que se evapora en un instante.
Acurrúcate a mi lado,
como aquel día,
sin temores, sin engaños,
sin mentiras.
Ay de mí, cómo persiste el amor,
en cada reflejo tuyo, en cada retrato.
Es el alma que no veo, ni percibo,
es el cuerpo que no flota en un suspiro.
Si pudiera tenerte y abrazarte como antes,
si fueras el aire, la vida misma que respiramos.
La vida es ese paso a tu lado,
caminando entre tiempos, recordando...
suficiente para guardarte,
en un recuerdo profundo,
que se evapora en un instante.
Acurrúcate a mi lado,
como aquel día,
sin temores, sin engaños,
sin mentiras.
Ay de mí, cómo persiste el amor,
en cada reflejo tuyo, en cada retrato.
Es el alma que no veo, ni percibo,
es el cuerpo que no flota en un suspiro.
Si pudiera tenerte y abrazarte como antes,
si fueras el aire, la vida misma que respiramos.
La vida es ese paso a tu lado,
caminando entre tiempos, recordando...