ropittella
Poeta veterana en el Portal
En contra, me declaro en contra de cualquier imperialismo, pero más del disfrazado de revolución libertaria, me parece muy hipócrita pretender que algún fin justifique el mismo método para acallar voces contrarias, y la defensa bien podría ser oponerse de verdad, oponerse dando el ejemplo, como lo hizo Gandhi en su momento. Sin violencia, ya son otros tiempos, ya hubieron dos guerras mundiales, y no se terminaron los conflictos. Creo que es porque la violencia nunca nos conducirá al cambio, y hay violencia en la omisión de todos, la humanidad tropieza siempre con la misma piedra, la del egocentrismo. La indignación por el mal es poca, pocos líderes son transparentes y coherentes, la gran mayoría se rasga las vestiduras viendo la paja en el ojo ajeno, y no es solo un problema de las Naciones Unidas, pasa en las familias, cuando la violencia es una cadena de abuso de poder, muere una mujer golpeada cada tres minutos en el mundo, y sus hijos e hijas huérfanos, testigos del golpe naturalizado, lastimada para siempre su autoestima, como víctimas o como victimarios servirán a repetir la historia...
El mundo podría ser un paraíso, de belleza natural y bellas artes, si definitivamente pusiéramos el amor por delante, empezando por convertir nuestro propio orgullo, nuestra propia ambición desmedida por lo que fuere.
Me manifiesto en contra de la parte del mal que llevo dentro, las ganas de tomar del cuello y llevarlo a ver los hospitales públicos, a un gobernante que niega que se están cayendo a pedazos, que no cuentan con insumos, ni personal, ni comida decente y suficiente para los internados, sobre todo cuando son niños...
Me declaro en contra de mi propia violencia cuando veo que la desidia vende la soberanía alimentaria al supuesto "imperio" y envenena el aire, la tierra y el agua por lo tanto a la gente, y nacen criaturas deformes, y las mujeres pierden los embarazos, y los hombres se quedan infértiles. Porque entonces me dan ganas de llevar a los hijos y a los nietos de todos los que los niegan a vivir ahí, y que sepan lo que se siente verlos enfermarse y morir. Y también a los hijos y a los nietos de los dueños de los grandes medios de prensa, financiados por el mismo veneno, que no publican esas noticias.
Me declaro en contra de la violencia que me genera pertenecer a un pueblo que se adapta a la mentira, que prefiere creerse el relato, que no se une y no se solidariza, a favor de los que son humillados, invisibilizados, acribillados por pensar distinto, con los miles de deudos por la inseguridad que otros llaman sensación, con los echados de sus puesto de trabajo por denunciar, con los reprimidos por la fuerza mandada por la mafia de gobernantes, señores feudales todavía, sospechados de cientos de delitos, y la justicia que se compra, y la "oposición" que no se opone más que con palabras.
Me declaro en contra de la violencia que me produce la incoherencia, cuando se gastan millondas en el fútbol para todos y se le niega asistencia a los comedores (comederos en realidad) escolares, a la infancia que desde antes de nacer tuvo destino de pobreza, desnutrición, desamparo y abandono de persona, porque vimos a las madres adolescentes, pidiendo en las fuentes de las plazas, y no hicimos nada, porque la vemos en los carros cartoneros, sin ir a la escuela, todos vemos a esa infancia y despúes nos llenamos la boca hablando de la Eva que fue una, y está muerta, ella sí que hizo, pero lamentablemente está muerta, y para ella la victoria no fue, porque decía, que sería cuando no quedara ni uno solo. Falta mucho todavía...Entonces me dan ganas de gritar y salir a sopapear a todos, para que despertemos y de verdad hagamos algo. Algo más que quejarnos y buscar culpables en otros países, algo más que nos ayude a ser mejores que nosotros mismos.
Los padres quieren buena Educación para sus hijos, pero no piensan en el salario digno de los maestros, que también son padres y trabajadores, que también tienen hijos para mantener, y no salen a la calle a exigir que se les dé por fin un salario digno. Entonces me dan ganas de insultarlos por mentirosos, porque me gustaría ver las calles llenas de gente que piensa que la Educación es lo único que nos puede ayudar a cambiar el mundo, pero cuando los maestros paran los padres despotrican contra los maestros y en el fondo lo que les están enseñando a sus hijos, es que en realidad no es tan importante el trabajo de sus maestros... Mientras que un diputado en cuatro años, gana y se jubila con lo que un maestro en cuarenta ¡Qué caro le cuesta a un maestro trabajar cuatro horas diarias! (ni así eso fuera cierto)
Y cuesta empezar por uno mismo, por eso entiendo que el mundo siga en guerra. El problema es el egocentrismo.
Me sentaré en una plaza, haré una huelga de hambre, me llamarán loca desquiciada mis propios familiares, es lo único que puedo hacer para librarme de las ganas de salir a tirar bombas en las casas de todos los hipócritas poderosos de turno, y de las multitudes enfermas, adaptadas al mal, a la mentira, a la desidia, al conflicto permanente, a la falta de humanidad, en definitiva, a la muerte.
[video=youtube;xYmDyHC4Oc0]https://www.youtube.com/watch?v=xYmDyHC4Oc0#t=113[/video]
El mundo podría ser un paraíso, de belleza natural y bellas artes, si definitivamente pusiéramos el amor por delante, empezando por convertir nuestro propio orgullo, nuestra propia ambición desmedida por lo que fuere.
Me manifiesto en contra de la parte del mal que llevo dentro, las ganas de tomar del cuello y llevarlo a ver los hospitales públicos, a un gobernante que niega que se están cayendo a pedazos, que no cuentan con insumos, ni personal, ni comida decente y suficiente para los internados, sobre todo cuando son niños...
Me declaro en contra de mi propia violencia cuando veo que la desidia vende la soberanía alimentaria al supuesto "imperio" y envenena el aire, la tierra y el agua por lo tanto a la gente, y nacen criaturas deformes, y las mujeres pierden los embarazos, y los hombres se quedan infértiles. Porque entonces me dan ganas de llevar a los hijos y a los nietos de todos los que los niegan a vivir ahí, y que sepan lo que se siente verlos enfermarse y morir. Y también a los hijos y a los nietos de los dueños de los grandes medios de prensa, financiados por el mismo veneno, que no publican esas noticias.
Me declaro en contra de la violencia que me genera pertenecer a un pueblo que se adapta a la mentira, que prefiere creerse el relato, que no se une y no se solidariza, a favor de los que son humillados, invisibilizados, acribillados por pensar distinto, con los miles de deudos por la inseguridad que otros llaman sensación, con los echados de sus puesto de trabajo por denunciar, con los reprimidos por la fuerza mandada por la mafia de gobernantes, señores feudales todavía, sospechados de cientos de delitos, y la justicia que se compra, y la "oposición" que no se opone más que con palabras.
Me declaro en contra de la violencia que me produce la incoherencia, cuando se gastan millondas en el fútbol para todos y se le niega asistencia a los comedores (comederos en realidad) escolares, a la infancia que desde antes de nacer tuvo destino de pobreza, desnutrición, desamparo y abandono de persona, porque vimos a las madres adolescentes, pidiendo en las fuentes de las plazas, y no hicimos nada, porque la vemos en los carros cartoneros, sin ir a la escuela, todos vemos a esa infancia y despúes nos llenamos la boca hablando de la Eva que fue una, y está muerta, ella sí que hizo, pero lamentablemente está muerta, y para ella la victoria no fue, porque decía, que sería cuando no quedara ni uno solo. Falta mucho todavía...Entonces me dan ganas de gritar y salir a sopapear a todos, para que despertemos y de verdad hagamos algo. Algo más que quejarnos y buscar culpables en otros países, algo más que nos ayude a ser mejores que nosotros mismos.
Los padres quieren buena Educación para sus hijos, pero no piensan en el salario digno de los maestros, que también son padres y trabajadores, que también tienen hijos para mantener, y no salen a la calle a exigir que se les dé por fin un salario digno. Entonces me dan ganas de insultarlos por mentirosos, porque me gustaría ver las calles llenas de gente que piensa que la Educación es lo único que nos puede ayudar a cambiar el mundo, pero cuando los maestros paran los padres despotrican contra los maestros y en el fondo lo que les están enseñando a sus hijos, es que en realidad no es tan importante el trabajo de sus maestros... Mientras que un diputado en cuatro años, gana y se jubila con lo que un maestro en cuarenta ¡Qué caro le cuesta a un maestro trabajar cuatro horas diarias! (ni así eso fuera cierto)
Y cuesta empezar por uno mismo, por eso entiendo que el mundo siga en guerra. El problema es el egocentrismo.
Me sentaré en una plaza, haré una huelga de hambre, me llamarán loca desquiciada mis propios familiares, es lo único que puedo hacer para librarme de las ganas de salir a tirar bombas en las casas de todos los hipócritas poderosos de turno, y de las multitudes enfermas, adaptadas al mal, a la mentira, a la desidia, al conflicto permanente, a la falta de humanidad, en definitiva, a la muerte.
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