Asklepios
Incinerando envidias
En cuanto los escalofríos son sepultados,
se suele notar cómo retumban en su fugacidad.
Además, los prodigios terminan reblandecidos
por el olvido y el silencio, desarbolado
y empapado en desesperación, mendigando
la compañía, aunque sea del más insignificante de los murmullos...
Quizás así, su navegación
deje de ir a la deriva.
se suele notar cómo retumban en su fugacidad.
Además, los prodigios terminan reblandecidos
por el olvido y el silencio, desarbolado
y empapado en desesperación, mendigando
la compañía, aunque sea del más insignificante de los murmullos...
Quizás así, su navegación
deje de ir a la deriva.