Donde apuntan mis dedos laten generosos recuerdos, vastos de detalles ávidos de sensaciones.
Eres una lágrima penetrante en mi piel seca cuando admiro tu nombre talentoso con el espíritu de las cruces blancas, de domingos de misa de pequeños y raros sermones.
Estoy tranquila al describir tu esencia y reclamar tu elegancia ausente en mis cenas de gala, cada noche de soledad mitigada con claveles rojos y aniversarios colectivos entre amigos.
Me estoy enseñando a amarte sin dolor sin palabras sin oídos ingenuos y embelezantes confesiones.
Tus ojos la ternura de una foto, la cicatriz de tu mentón y el lunar que está presente donde mis labios hacían su visita nocturna.
Esas voces que no queríamos oír tan de cerca, invadían el espacio de nuestro amor, las paredes secuestradas por la pasión que invadía todos los cimientos de la casa, sin barreras sin la realidad del parentesco solo cuerpos dilatados y atraídos por una confesión.
Aun te siento mi pecado, sin respirar se mueren los dolores de mi cuerpo y sedado el corazón no hay por que decirle que aun lo esperarás...
Eres una lágrima penetrante en mi piel seca cuando admiro tu nombre talentoso con el espíritu de las cruces blancas, de domingos de misa de pequeños y raros sermones.
Estoy tranquila al describir tu esencia y reclamar tu elegancia ausente en mis cenas de gala, cada noche de soledad mitigada con claveles rojos y aniversarios colectivos entre amigos.
Me estoy enseñando a amarte sin dolor sin palabras sin oídos ingenuos y embelezantes confesiones.
Tus ojos la ternura de una foto, la cicatriz de tu mentón y el lunar que está presente donde mis labios hacían su visita nocturna.
Esas voces que no queríamos oír tan de cerca, invadían el espacio de nuestro amor, las paredes secuestradas por la pasión que invadía todos los cimientos de la casa, sin barreras sin la realidad del parentesco solo cuerpos dilatados y atraídos por una confesión.
Aun te siento mi pecado, sin respirar se mueren los dolores de mi cuerpo y sedado el corazón no hay por que decirle que aun lo esperarás...