Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
En el allende de las manos
estuvimos perdidos
como un poco más de tiempo ilimitado y extraviado
que cualquier otra pareja en el universo.
En el allende de los cuerpos
estuvimos iluminados
como un gran ignoto sin nombre
no atrevido a tocar el universo
por el aire fuerte.
En el allende de cualquier beso,
de bocas equivocadas
que nos quisieron morder los labios
y no dejaron que habláramos
dormidos
después de sentir
el calor escondido del allende.
estuvimos perdidos
como un poco más de tiempo ilimitado y extraviado
que cualquier otra pareja en el universo.
En el allende de los cuerpos
estuvimos iluminados
como un gran ignoto sin nombre
no atrevido a tocar el universo
por el aire fuerte.
En el allende de cualquier beso,
de bocas equivocadas
que nos quisieron morder los labios
y no dejaron que habláramos
dormidos
después de sentir
el calor escondido del allende.