Dos hombres de pie disipando la mirada
A tajos de brazos y espadas,
Siluetas inmóviles en la habitación,
El cuarto de la blanca luz encandecente,
De eso y sin nada más que ver,
La distancia difumina la mente en cuadrados
Que se pegan a las murallas para hacer la cuadricula
De bloques que disuelven edificios,
La cuadricula en la que se encierran los hombres,
Mueren de pie disipando la mirada.
¿Cuál es el borde de esta habitación?,
El momento en que se fragmenta cadena,
Tal vez caiga a pedazos,
Las palabras,
Cada pedazo,
Puede que este espacio no sea blanco,
Que los hombres ya no están,
Sus miradas ahora giran cada mano al pecho y arrancan su corazón.
Es ese el borde,
El llanto corporal del que nace nuestro color,
Las murallas dejan ya su palidez,
Adquieren la tonalidad multicolor
De los corazones esparcidos,
De entre tanto color las murallas me susurran,
¿Este es el borde o ya conoces el fondo del abismo?.
A tajos de brazos y espadas,
Siluetas inmóviles en la habitación,
El cuarto de la blanca luz encandecente,
De eso y sin nada más que ver,
La distancia difumina la mente en cuadrados
Que se pegan a las murallas para hacer la cuadricula
De bloques que disuelven edificios,
La cuadricula en la que se encierran los hombres,
Mueren de pie disipando la mirada.
¿Cuál es el borde de esta habitación?,
El momento en que se fragmenta cadena,
Tal vez caiga a pedazos,
Las palabras,
Cada pedazo,
Puede que este espacio no sea blanco,
Que los hombres ya no están,
Sus miradas ahora giran cada mano al pecho y arrancan su corazón.
Es ese el borde,
El llanto corporal del que nace nuestro color,
Las murallas dejan ya su palidez,
Adquieren la tonalidad multicolor
De los corazones esparcidos,
De entre tanto color las murallas me susurran,
¿Este es el borde o ya conoces el fondo del abismo?.