En el cálido rincón de su alegre cocina,
donde el tiempo se pausa y el mundo calla,
Alicia repostera es la reina divina
que enciende el horno y endulza la batalla.
Con manos de seda, paciencia y esmero,
despierta la masa, la invita a danzar,
y añade huevos, azúcar y cancionero
creando el milagro que va a comenzar:
una coca casera ¡pa’ quitarse el sombrero!.
*****
*A mi hermana Alicia
donde el tiempo se pausa y el mundo calla,
Alicia repostera es la reina divina
que enciende el horno y endulza la batalla.
Con manos de seda, paciencia y esmero,
despierta la masa, la invita a danzar,
y añade huevos, azúcar y cancionero
creando el milagro que va a comenzar:
una coca casera ¡pa’ quitarse el sombrero!.
*****
*A mi hermana Alicia